
«Mi hijo lo vio subir y se quedó esperando a que volviera a bajar. Ahora me pide prenderlo cada vez que llegamos a casa.»
Natalia · Mamá de Miguel





Santa sube y baja por su escalera roja con música, mientras tus niños lo siguen con los ojos brillando.
Primero oyen la música. Luego descubren que Santa trepa de verdad. Y la escalera se convierte en ese rincón que buscan cada vez que pasan por el árbol.


La primera vez que lo descubren, se acercan para ver si Santa llega arriba. Después quieren mostrárselo a todos los que vienen a casa.

Dos escaleras independientes, dos rincones que tus niños van a buscar con la mirada. Cuelga cada una por su lazo de una rama o de un gancho bien fijado.


«Mi hijo lo vio subir y se quedó esperando a que volviera a bajar. Ahora me pide prenderlo cada vez que llegamos a casa.»
Natalia · Mamá de Miguel

«A mi hija le encanta que vaya sonando mientras trepa. Ella eligió la rama y entre los dos colgamos la estrella.»
Andrés · Papá de Sara

«Armamos la escalera, pusimos dos pilas y lo colgamos. Mi nieto terminó llamándome para que lo viera subir otra vez.»
Elena · Abuela de Felipe
Santa sube y baja por la escalera mientras suena música navideña. El movimiento y la música funcionan juntos.
Dos pilas AA. Arma los tramos de la escalera, coloca las pilas en Santa y cuelga el lazo superior.
De una rama firme del árbol o de un gancho bien fijado en la pared. La escalera cuelga verticalmente.
La escalera ensamblada mide aproximadamente 66 cm; Santa, aproximadamente 20 cm.
Imagina sus caras la primera vez que Santa empiece a trepar.
Quiero llevarlo a casa